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03/09/2018

LA PUERTA SE QUEDO ABIERTA


Llegas a casa, apagas las luces de la entrada y cierras la puerta. Al entrar en la cocina para preparar algo de comer, te das cuenta de que tu perro no te está esperando a que le caiga algo del refrigerador. Extraño, ya que por lo general en el segundo que te sientas a la mesa está a tus pies. Afuera escuchas el sonido de latas golpeando procedentes del garaje o en el patio de servicio. Suspiras y vas a rescatar a tu mascota de cualquier nuevo desastre que ha hecho.

Si esto te suena familiar, puede ser el momento para convertir el garaje o el patio de servicio a prueba de perros. Como todos sabemos, los perros son curiosos. Así que cuando un perro entra en una zona que no tiene la oportunidad de patrullar con frecuencia, la primera acción que hace es investigar.  
Probablemente has visto a tu perro realizar su ritual de oler, husmear y, posiblemente, comer lo que encuentra. Este no es un buen ritual para realizar en el garaje, donde hay muchas sustancias tóxicas que se pueden pisar, tomar o caer sobre la piel.    
Puedes eliminar muchos de los peligros para tu perro dando una revisada general alrededor del garaje y patio de servicio, mirando sobre todo lo que está a nivel de piso, cualquier cosa que no quieras que alcance el perro deberá ser colocado muy arriba o colocado en cajas de plástico. Durante esta revisión, toma nota de que tipo de productos tienes como: anticongelante, aceite de motor, gasolina, herramientas, aguarrás, pintura y basura.

Anticongelante
El anticongelante es uno de los peligros más considerables que puede encontrar tu perro en el garaje. Es un líquido inodoro, de sabor dulce que los perros en particular, les llama mucho la atención. El envenenamiento es rápido, alrededor de una cucharada es mortal para un perro de tamaño mediano, y la tasa de mortalidad es alta, alrededor del 88%. El hígado del perro en realidad se vuelve contra sí mismo, ya que descompone el anticongelante y la convierte en ácido oxálico. El perro no puede metabolizar esta sustancia, y esto es lo que lleva a los problemas de salud y muchas veces la muerte.
El envenenamiento por lo general ocurre cuando algún anticongelante se ha derramado en el suelo y el perro lo pisa y lo lame de sus patas. En la medida de lo posible, siempre es importante limpiar los derrames en el instante en que ocurren. Colocar sobre la superficie un material absorbente como arena, arena para gatos, virutas de madera o aserrín, esto evitará que el perro lama el lugar donde ocurrió el derrame.

Anticongelante menos peligroso

Afortunadamente, ya existen muchas marcas de anticongelante que no son tan tóxicas para las mascotas, ya que contienen propilenglicol en lugar de etilenglicol. Aunque el propilenglicol es todavía una sustancia tóxica, no ocasiona la producción en el hígado de ácido oxálico, que comentamos es una sustancia peligrosa para la vida de tu mascota. Revisa las etiquetas de los envases de anticongelante para ver si es menos peligroso para mascotas, o solicita al Médico Veterinario mayor información al respecto. La eliminación de este tipo de productos deberá ser en recipientes sellados y mantenerlos fuera del alcance de tu mascota. Los signos de envenenamiento por anticongelante incluyen sed excesiva, diarrea, jadeo, vómitos, convulsiones, tambalearse y aumento de orina. El envenenamiento por anticongelante es una situación que amenaza la vida de tu mascota y requiere tratamiento urgente. Si presenta estos signos deberás de una intoxicación por anticongelante, debes de inmediato acudir con el Médico Veterinario.

Otros líquidos peligrosos

El anticongelante es sólo uno de los peligros que los perros puede encontrar en garaje o el patio de servicio. El aceite de motor, gasolina y otros líquidos como el líquido para lavado de parabrisas pueden escurrir sobre el perro mientras está explorando debajo del coche. El aceite de motor es el escenario de la intoxicación menos grave. Los signos de ingestión de aceite de motor son: depresión, letargo, parálisis de las patas traseras, vómitos y coma, en casos muy severos.
Si el perro ha ingerido el aceite, no induzcas el vómito. Envuelva a tu perro en una toalla y llévalo al Médico Veterinario, ya que la situación es urgente. Si el perro únicamente quedo cubierto con aceite, será necesario bañarlo bien con agua tibia y jabón suave, y luego envolverlo en una toalla. Mantén a tu perro en observación por si presenta alguno de los signo de la ingestión, y si presenta signos, llevarlo inmediatamente al Médico Veterinario.
La gasolina y los líquidos que contienen etilenglicol son potencialmente mortales, y los signos van desde vómitos, dolor abdominal y convulsiones que podrían causar la muerte. Si no estás seguro de lo que tu perro ha ingerido, NO INDUZCAS EL VÓMITO, ya que muchas sustancias son cáusticas y obligar al perro a vomitar sólo traerá más daño sobre todo en la garganta. Si ves a tu mascota que presenta vómitos, diarrea, dificultad para respirar, temblores o convulsiones, consulta al  Médico Veterinario inmediatamente.

Para evitar derrames cuando se manejan este tipo de sustancias, utiliza un embudo de vertido, principalmente en cualquier líquido que se utiliza en motores de automóvil. Si se produce un derrame, hay que hacer el procedimiento que hablamos con el anticongelante, limpiar con cepillo el lugar del derrame y utilizar un material absorbente para recoger el residuo. En cuanto a la gasolina, colocar los recipientes en lugares altos y fuera del alcance de un perro, o dentro de un área a prueba de perros.


Ácido de batería

El ácido de las baterías es una sustancia química muy peligrosa cuando la descubre tu mascota. La mayoría de los perros saben que no deben lamer ácido de baterías con la lengua, pero si algo se cae en su piel, el reflejo es limpiarlo. Muchos animales han perdido permanentemente la sensibilidad de la lengua debido a la limpieza de ácido de la batería de su piel. Este ácido de batería causa tanto daño a un perro como lo haría con un ser humano.

Los signos de envenenamiento por ácido de la batería incluyen dolor abdominal, vómito con sangre, el perro no quiere comer por dolor en la boca; los labios, la boca y la lengua presentan quemaduras que parecen manchas por decoloración de color amarillo grisáceo y un mal olor en la boca debido a la muerte de tejidos.
El envenenamiento por ácido de la batería es muy grave y una emergencia extrema, por lo que inmediatamente hay que llevar a la mascota a un centro de emergencia o Médico Veterinario.
Desecha las baterías viejas, y nunca hay que dejarlas sin atención en el garaje o patio de servicio. Si el perro se frota contra una batería, el ácido puede penetrar y absorberse a través de la piel. Además, muchos perros les gusta meterse debajo de los coches para explorar y posiblemente hasta tomar una siesta. Esta es una zona muy peligrosa, sobre todo si tu perro es grande. Su piel puede llegar a ser recubierta con todo tipo de sustancias desagradables, como el ácido de la batería. Entrena a tu perro a no pasar por debajo de un coche y mucho menos a que se quede dormido ahí. Hay que llamarle la atención con firmeza y aunque parezca un poco agresivo los beneficios para la salud de tu perro valen la pena.

 

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Bibliografía
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