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15/12/2017

El gato está envejeciendo
¿Cómo reconocer que tu gato se está poniendo viejo?

Si compartes tu vida con una mascota debes saber que los años también tienen efecto en ellos y que cuantos más años acumulan, mayores deben ser los cuidados que se les brinde.
El gato, por supuesto no es la acepción, al tener un promedio de vida mucho menor al de nosotros, aproximadamente mayor de 12 años, conviene estar atentos a los cambios que va experimentando. 
Pero, ¿cómo notar que nuestro gato está envejeciendo?

Con los años el pelo suave y brillante de tu mascota puede tener un poco más de color gris de lo que solía tener, y se pueden notar algunos pelos más blancos alrededor de sus ojos - eso es normal. Pero no se debe atribuir algún otro cambio que notes en tu compañero felino al hecho de que ya se está haciéndose viejo.
Con la atención adecuada, muchos de los problemas comunes relacionados con la edad pueden ser tratados con éxito o retrasan su progresión. Esto es lo que se debes vigilar:

Cambios de comportamiento al cepillarlo

Tu gato puede necesitar un poco más de ayuda para seguir luciendo y oliendo bien a medida que envejece. ¿Por qué? Los gatos van perdiendo flexibilidad para doblarse y pueden perder el interés en limpiarse y lamerse, haciendo que la capa de pelo se ensucie o se vea “grasosa”. También, las uñas de tu gato se desgastarán menos mientras camine y trepe menos, por lo que necesitará que le ayudes a recortarlas más frecuentemente.

Puedes ayudar a tu mascota con el cepillado diario y recortar las uñas cuando sea necesario. El cepillado reduce la cantidad de pelo suelto que tenga y por lo tanto que trague cuando se esté lamiendo, esto ayuda a disminuir la formación de bolas de pelo en su intestino. Sesiones de limpieza regulares te darán la oportunidad perfecta para detectar cualquier bulto, golpes, parásitos, o lesiones que no cicatrizan y tomar las medidas de salud más adecuadas a su debido tiempo.

Con una buena alimentación, el cepillado regular y un baño de vez en cuando, tu gato estará brillante y sano, además de que le encantará que le prestes atención y pasar más tiempo contigo.

A medida que crecen, algunos gatos comienzan a lamerse en exceso, este comportamiento compulsivo puede estar relacionado con el estrés o el aburrimiento. Lo malo es que no podrás darte cuenta en el momento en que se lame o muerde su piel cuando te has ido. Un signo evidente es un adelgazamiento de la capa en la espalda. En los casos avanzados, también puedes observar zonas sin pelo en el abdomen y las patas.
Los gatos no pierden su pelo con la edad, por lo que si tu gato tiene una capa más delgada o parches sin pelo, deberás llevarla al veterinario. Él revisará a tu mascota en busca de parásitos, enfermedades crónicas o problemas de conducta.

Las descargas anormales

Si tu gato tiene secreción anormal o mal olor proveniente de la nariz, los ojos, la boca, las orejas, la zona perianal, podría ser un signo de una infección. Si observas pus o sangre en tu mascota, lo más conveniente es llevarla inmediatamente con el Médico Veterinario.

Problemas intestinales

Los gatos pueden vomitar o tener diarrea si se comen algo en mal estado o debido a una bola de pelo. Este malestar intestinal puede deshidratar a tu mascota más rápidamente y puede ser señal de enfermedades graves como la enfermedad renal, enfermedad pancreática, enfermedad inflamatoria intestinal, entre otras. Mantén al tanto al veterinario si el problema es grave o recurrente.


Cambios en la Respiración

El patrón de respiración de tu gato y la velocidad pueden decir mucho acerca de la salud de sus pulmones y si se siente cómodo. Los gatos sanos tienen entre 20 y 40 respiraciones por minuto cuando están en reposo.
Respirar rápidamente o jadear podría significar que tu mascota está sintiendo algún dolor, tiene fiebre o que sufren de enfermedades respiratorias. Y si tiene dificultad para respirar o no puede acomodarse para dormir, puede indicar problemas tan graves como insuficiencia cardiaca congestiva o líquido alrededor de los pulmones debido a una infección.
La tos también puede ser señal de problemas. Tu mascota puede toser si tiene las vías respiratorias inflamadas o enfermedades del corazón. Si observa signos de problemas de salud relacionados con la respiración, visita al veterinario para un examen físico general.

Problemas en boca y dientes

Animales de todas las edades pueden tener mal aliento, pero en realidad no es normal, ya que la boca del gato prácticamente no tiene olor. Un mal olor puede significar que tu gato tiene problemas de salud, incluyendo enfermedad periodontal, caries o fracturas, úlceras, abscesos o una enfermedad sistémica, como la enfermedad renal.
El gato intentará quitar con sus manos si tiene un cuerpo extraño atrapado en la boca o las encías y puede rechazar la comida si su boca está adolorida. Por otro lado, no comer suficiente por dolor o molestias en la boca, puede ponerlo en riesgo de otros problemas de salud como lipidosis hepática o hígado graso; situación por la cual deberás llamar al veterinario si tu gato rechaza más de una comida.
Ten en cuenta que los gatos mayores son más propensos a sufrir de enfermedades dentales y tumores orales que los gatos jóvenes, por lo que pueden necesitar limpiezas y tratamientos dentales más frecuentes, así como una dieta de primera calidad y golosinas especiales que puedan ayudar a reducir la acumulación de sarro.
Si tu gato ha perdido muchos dientes y tiene problemas para masticar, es posible que necesite un alimento semi-húmedo o enlatado que será más fácil de masticar y digerir para ayudar a mantener un peso corporal ideal.

Hipertensión

La hipertensión, o presión arterial alta, afecta con frecuencia a los gatos mayores, los gatos que tienen una enfermedad subyacente, como enfermedad renal o hipertiroidismo son más propensos a tener presión arterial alta, pero también ocurre en los gatos que no tienen otras enfermedades.
Los gatos con este trastorno pueden perder la vista, beber más agua y orinar con mayor frecuencia, experimentar convulsiones, desarrollar problemas musculoesqueléticos o respiratorios, o sangrado de la nariz ocasional. También pueden comportarse de forma extraña, la mirada perdida o maullar excesivamente. Incluso si no notas ningún signo de presión arterial alta, es importante que un Médico Veterinario examine a tu gato de edad avanzada por lo menos dos veces al año. El veterinario evaluará la condición de tu gato y puede medir la presión arterial para determinar si es necesario un tratamiento.   
Probablemente será necesario que el veterinario le recete medicamentos para controlar la hipertensión y para ayudar a prevenir daños en los órganos de tu gato. 
Pregunta a tu veterinario cualquier preocupación que tengas sobre tu gato adulto. Mejorarás las posibilidades de detección temprana de la enfermedad y asegurarás la pronta atención lo que puede prolongar y mejorar la calidad de vida de tu mascota.

© 2013, Intervet International B.V., a subsidiary of Merck & Co., Inc., Kenilworth, NJ, USA. All rights reserved.


Bibliografía
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