Síguenos en: Facebook Twitter
Skip Navigation Links
Hembra o macho, alguna diferencia.

Antes de que un perro entre en la familia debemos conocer todo lo posible sobre su raza y valorar si su tamaño, su carácter y sus necesidades son los más idóneos para nuestro estilo de vida. Sin embargo, también hay que tener en cuenta otro aspecto: su sexo.

 

 

Por norma general, la diferencia entre macho y hembra estriba, en las razas caninas y felinas, en varios aspectos que también se han de valorar. Por ejemplo, si se desea tener una camada de cachorros en un futuro o buscamos una mascota con mayor instinto de independencia. En este punto se ha de destacar que, por norma general, el macho es más independiente que la hembra; y ese instinto también aumenta las posibilidades de fuga pues, sobre todo, si olfatea a una hembra en celo puede ignorar nuestras órdenes y seguir su impulso.

El macho, es más fuerte y ¿temperamental?
El temperamento y la fortaleza son rasgos que identifican, habitualmente, a los machos. Esto los hace ser más atrevidos por lo que si se busca un perro guardián, siempre y cuando la raza cuente con esta condición entre sus características, será relativamente sencillo adiestrarle.



 

El celo de la hembra

Por otro lado, la hembra suele ser más familiar, y estar más unida a la casa y a sus dueños.  
Sin embargo, a menos que sea esterilizada, tendrá 2 o 3 periodos de al año, si no se quiere que se aparee, necesita una estrecha vigilancia para evitarlo. El celo conlleva otro evento que puede resultar incómodo, y es que la perra, en este periodo, sangra por la vulva durante unos 14 días aproximadamente. Además, debido al característico sistema hormonal de la especie canina, los elevados niveles de progesterona tras el celo puede provocar en las perras signos similares a la gestación que pueden ser incómodos para el animal y para sus propietarios -los mal llamados “embarazos psicológicos”-. Hacer criar a una perra puede ser una experiencia muy especial pero también hay que tener en cuenta cual va a ser el futuro de los cachorros.

 

 


Elección subjetiva

Teniendo en cuenta estos dos aspectos, la elección del sexo es una cuestión subjetiva. Si el nivel de actividad de la familia es bajo y el deseo de tranquilidad y serenidad en la vivienda es igual al de tener una mascota estos condicionantes pueden inclinar la balanza hacia una hembra. Estas también suelen estar más indicadas para convivir con personas de edad avanzada. En cambio, si se desea un compañero de juegos muy activo y voluntarioso siempre dispuesto a la acción lo más probable es que la decisión recaiga en la elección de un macho.

Ante todo una elección responsable

En cualquier caso, la decisión de aumentar la familia con un can o un felino conlleva la asunción de las consecuentes responsabilidades y, la primera de ellas, es que ha de permanecer a nuestro lado durante el tiempo que dure su vida. La esperanza media de vida de un perro es de unos 12 años; también  hay que tener en cuenta sus necesidades de alimentación, salud y educación.
En primer lugar, un perro necesita que le dediquemos parte de nuestro tiempo diario: necesita salir a pasear varias veces al día, momento en que aprovechará para hacer sus necesidades. No puede quedarse solo en casa durante el día y sus rutinas pueden interferir en nuestro modo de vida pues, por ejemplo, si tenemos la costumbre de viajar es posible que muchos establecimientos no acepten contar con un animal entre sus huéspedes.

 


Necesita nuestros cuidados

También hay que tener en cuenta el espacio que podremos proporcionar a nuestra mascota y si el clima es el idóneo para la raza y, por supuesto, el espacio de que disponemos. El espacio que necesita un perro de tamaño grande como un Terranova no es el mismo que requiere un Caniche o un Schnauzer miniatura. También hay que valorar el tamaño de la mascota a la hora de viajar para proporcionarle el equipamiento adecuado para que pueda hacerlo con comodidad y sobre todo, con seguridad.

La información, por tanto, es la base para que la convivencia sea posible. La falta de conocimiento sobre las necesidades de una mascota y la educación que requiere puede llegar a convertirse en causa de abandono. Elegir un animal por razones estéticas es una decisión poco acertada y también lo es no tener en cuenta las necesidades vitales del animal.

Bibliografía:

  • Blank IJ (1983) El maravilloso mundo de los gatos. CECSA. México.
  • Payró Dueñas J.L. (2004) El perro y su mundo, las razas de perros. FCM. Vol. 1, México.
  • Payró Dueñas J.L. (2004) El perro y su mundo, las razas de perros. FCM. Vol. 2, México.

 

© 2014, Intervet International B.V., a subsidiary of Merck & Co., Inc., Kenilworth, NJ, USA. All rights reserved.

PetFan Nosotros | Mapa del sitio | Términos y Condiciones | Aviso y Política de Privacidad | Contacto