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¿Por qué y para qué quiero una mascota?

 

El placer de la compañía que brinda una mascota, forma parte de su proceso de crecimiento y aprendizaje, compartir emociones con un ser vivo con el que siempre se puede hablar, juguetear una tarde en un rincón de la alfombra, acariciar su pelaje y ser recibido en casa con alegría, son grandes ventajas para decidir adoptar. Eso, sin sumar las cualidades humanas que se potencializan al compartir con la mascota. Por eso se afirma que tener una mascota es una experiencia enriquecedora para las familias.

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Sin embargo, también exige profundas reflexiones porque implica grandes responsabilidades. Se trata de darle la bienvenida a un nuevo integrante del hogar, un ser vivo que merece respeto y calidad de vida por parte de aquellos “seres racionales” que decidieron un día acogerlo.
Y aún cuando las intenciones sean las mejores, es necesario tomar conciencia de que no todas las circunstancias personales o familiares son las más indicadas para recibir adecuadamente a un animal acompañante.
Si antes de adquirir a una mascota nos preguntamos por qué y para qué la queremos; sólo de la meditación de esta pregunta se podrá definir si se trata de una aspiración responsable de compañía comprometida, o un simple capricho. Aceptar una mascota por un arranque impulsivo es “el error más frecuente que cometemos y las consecuencias las termina pagando el animalito, ya sea por maltrato o abandono”. Una mascota no es un peluche, un juguete para que los niños se diviertan, ni un regalo para complacer. Es una criatura que dependerá del cuidado que se le dé y de la entrega responsable de su dueño. 
No se deben tomar decisiones contando con la caridad de los otros. Hay que aceptar las consecuencias de nuestros actos.

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Si reflexionamos específicamente sobre el para qué queremos a una mascota podríamos justificar nuestra adquisición con varias razones, las principales podrían ser:

  • Simplemente quiero a una mascota para que me haga compañía diaria en casa y para compartir con ella mis actividades diarias.
  • Necesito a una mascota para que proteja mi hogar y a mi familia, en este caso estaríamos hablando específicamente de perros de guardia y protección.
  • Mi pareja y yo no queremos o no podemos tener hijos, así que decidimos ser dinks (double income no kids), es decir adoptamos a una mascota como un hijo.
  • Soy dueño de una granja y de un rebaño por lo que necesito a una mascota que además de hacerme compañía cuide mis propiedades. Estaremos hablando nuevamente en este punto de perros guardianes o pastores.
  • Necesito una niñera guardiana de mis hijos pequeños.

     Y así podemos encontrar numerosas justificaciones para mantener a una mascota. Sin embargo necesitas saber que:

  • Un animalito de compañía nos pone en contacto con lo más ancestral del ser humano.
  • En niños y adolescentes, una mascota promueve la madurez, pues le da valor al compromiso adquirido.
  • Sus dueños se hacen más sensibles y tolerantes, porque entienden que los demás tienen sus propias necesidades, temperamentos y formas de expresarse, y eso debe ser respetado.
  • Cuidar de alguien más motoriza la organización y la disciplina para cumplir con todas las responsabilidades personales, profesionales y con la mascota.
  • Niños y adolescentes sienten mayor confianza en sí mismos (aumenta la autoestima) una vez que los padres depositan en ellos algunas de las tareas del cuidado de la mascota. Es un modo de decirle: “Te siento capaz y te apoyo”.
  • La presencia de un animal de compañía suele estrechar los lazos familiares puesto que se convierte en un tema de interés para todos, del que pueden conversar libremente y que puede servir de ejemplo a los padres para afinar algunos aspectos en la educación de los hijos.
  • Las mascotas pueden enseñar a los más pequeños las particularidades del ciclo de la vida: nacer, crecer, desarrollarse y morir. Cuando una mascota muere, suele ser la primera vez que los niños se enfrentan al tema de la ausencia de un ser querido, lo que implica un aprendizaje fundamental para la realidad humana. 

 

Bibliografía

  • FCM (2014) www.fcm.mx Consulta de octubre de 2014.
  • Payró Dueñas J.L. (2004) El perro y su mundo, las razas de perros. FCM. Vol. 1, México.
  • Payró Dueñas J.L. (2004) El perro y su mundo, las razas de perros. FCM. Vol. 2, México.
  • Robert Jean-Pierre (1991) Guía del perro y su dueño. Editorial AEDOS, S.A. España

 

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